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Revista digital publicada por la Asociación Española de Numismáticos Profesionales

Subastas nacionales


Subasta de Áureo & Calicó en noviembre

foto Subasta de Áureo & Calicó en noviembre



La colección de José Leunda dará inicio a la puja de este mes en la firma barcelonesa, pero la subasta general, que tendrá lugar el mismo día 30 de noviembre en sesión de tarde nos depara una gran variedad de emisiones con piezas de enorme calidad, especialmente en los distintos capítulos de moneda española.


            No todos los meses se subasta una colección privada como la de José Leunda, que ha despertado un enorme interés entre los amantes de la numismática española, pero no por ello podemos dejar de fijarnos en la subasta general que se celebrará por la tarde y en la que encontraremos cerca de mil lotes que van desde moneda antigua a contemporánea, con capítulos dedicados a moneda extranjera, medallas, sigilografía o billetes.

            De la primera parte de este catálogo, dedicada a la moneda antigua, que comienza, como es habitual con las series griegas, podemos fijarnos en las bellas acuñaciones cartaginesas, como las dos estáteras, una de oro y otra de electro, que se ofertan con los números 1009 y 1010, ambas con la cabeza de Tanit efigada al modo griego de Perséfone, coronada de espigas, y con el caballo parado en reverso, cuyos precios de salida son 2400 y 1200 euros, respectivamente.

            También destacan otras dos estáteras acuñadas por Macedonia, la primera en Pella por Filipo II (lote 1012), con el tipo de biga y símbolo tridente, y la segunda (lote 1013), ya de Alejandro Magno, fabricada en Salamis, con los conocidos tipos de Palas Atenea y Victoria en reverso. El precio en catálogo de esta pieza es de 1500 euros, y el de la de su progenitor, de 1800.

            Comienza el capítulo de Roma república con una pieza que no es habitual encontrar en la subasta, la pieza áurea de sesenta ases con las imágenes de Marte en anverso y águila sobre haz de rayos en reverso, acuñada durante la II Guerra Púnica. Esta moneda (lote nº 1016), en excelente estado de conservación, sale a subasta a partir de 2000 euros.

            Los denarios predominan en este periodo y en el imperial, con distintos precios y grados de rareza. Entre todos ellos sobresale el lote nº 1120, con las efigies juveniles de los emperadores Caracalla y Geta y que se considera inédito. Su precio en catálogo es de 600 euros.

            No podían faltar algunos valiosos áureos, como el acuñado por Antonino Pío (lote nº 1092) que nos muestra en reverso al emperador capite velato realizando una ofrenda en un altar, una de las iconografías más habituales para reflejar la pietas imperial, que sale a subasta a partir de 1500 euros; o el de Crispina, esposa de Cómodo (lote nº 1107), con la imagen de la emperatriz y Venus entronizada, y salida en 1600 euros.

            Ya en el Bajo Imperio, el sólido acuñado en Siscia a nombre de Licinio (lote nº 1145), con Júpiter Conservador en el reverso, parte en la puja de 1500 euros.

            La moneda hispánica antigua está representada en el catálogo por cerca de cuarenta lotes que ofrecen un completo recorrido por las cecas de todo el ámbito peninsular. Sin embargo, destacan por encima del resto dos piezas del área catalana. La primera es una dracma ibérica de imitación emporitana (lote nº 1160), con símbolo calavera debajo del Pegaso de reverso, cuyo precio de salida es de 1800 euros.

 

            Rarísimo es un óbolo rodetano (lote nº 1184) que se ofrece a subasta a partir de 2000 euros y que, a diferencia del tipo de reverso característico de este taller, con la rosa vista desde abajo, de modo que se aprecian el cáliz, los sépalos y la parte inferior de los pétalos, en esta pieza parecen verse unos estambres, que podrían recordar, en cierta forma, los elementos que aparecerán en las emisiones galas à la croix derivadas de las rodetanas.

            Uno de los capítulos más interesantes de esta subasta es el de las emisiones visigodas, formado por veinticinco lotes, muchos de los cuales son de gran rareza. No se trata de piezas inéditas, ya que han sido recogidas en los recientes corpora publicados sobre estas series (CNV y Pliego), lo que permite avalar la excepcionalidad de algunos ejemplares. Gracias a estas obras sabemos que todas estas monedas de gran rareza proceden de un monetario particular, la colección Fernández.

              Podemos comenzar fijándonos en un raro sólido acuñado a nombre de Honorio (lote nº 1190) cuyo precio de salida es de 1500 euros y, pasando ya a las emisiones con nombres de reyes visigodos, encontramos un tremissis de Liuva II de la ceca de Tarraco (lote nº 1193), de gran rareza, que saldrá a subasta a partir de 2000 euros.

             La pieza nº 1194, tremissis de Witerico acuñado en el taller lusitano de Eminio, procede de una emisión de la que se conocen menos de tres ejemplares y su precio en catálogo es de 3000 euros.

             En Egitania se fabricó el tremis nº 1195, de Gundemaro, único ejemplar conocido hasta el momento, de donde su salida a subasta a partir de 2500 euros.

              Sisebuto es el monarca del que se nos oferta un mayor número de ejemplares de gran rareza, como el acuñado en Calapa (lote nº 1200) o el de Senabria (lote nº 1203), ambos talleres localizados en la comarca zamorana de Sanabria (Calabor y Puebla), cuyos precios iniciales son de 1500 y 2500 euros respectivamente; no muy lejos se situaría Giorres, ceca del tremis nº 1201, con salida en 2500 euros, y quizás Nandolas, donde se acuñó el nº 1202, cuyo precio sube hasta los 3000 euros en catálogo. Fuera de la Gallaecia, encontramos otro tremis de Tarraco (lote nº 1206), también poco común, que se oferta en 1200 euros.

                     Tampoco se queda atrás la oferta de piezas de Suinthila, algunas de cecas tan poco prolíficas como Aurense, de donde salió el tremisis nº 1210, que tiene un precio en catálogo de 4000 euros. Más activas fueron Tude o Acci, pero los tipos de sus monedas que aparecen en catálogo no son comunes, como sucede con la nº 1211, de la ceca gallega, con salida en 2500 euros, y por el de la ceca bética (lote nº 1209) se pujará desde los 1500.

                   Las emisiones monetales de Tulgan son ya de por sí escasas y más aún si proceden del taller de Eliberri, de modo que la moneda nº 1214 podría muy bien ser pieza única. Su precio en catálogo es de 1500 euros. Finaliza este capítulo con un tremissis acuñado por Witiza en la ceca de Gerunda (lote nº 1215), también muy raro, con salida en 1500 euros.

                  Del capítulo de emisiones andalusíes podemos destacar un buen conjunto de dinares almorávides (lotes 1221-1234), con precios que oscilan entre los 900 y los 1500 euros.

                       Entre las series de los reinos cristianos, que comienzan con las emisiones de la corona catalano-aragonesa, sobresalen dos piezas de Fernando el Católico, la primera un principado acuñado en Barcelona (lote nº 1243) con salida en 2500 euros, y la segunda un real de la ceca de Cerdeña (lote nº 1244), que tiene un precio de 2000 euros en catálogo.

            Por la parte del reino castellano-leonés, sobresalen dos doblas de la banda (lotes 1271 y 1272), acuñadas en Sevilla por Juan II, con un precio de 900 euros, así como un castellano de Enrique IV de la ceca de Segovia (lote nº 1273), con salida en 1200 euros.

             Muy nutrida e interesante es la representación de emisiones monetales de los Reyes Católicos. Podemos comenzar fijándonos en un medio real (lote nº 1288) acuñado en la ceca de Cuenca con anterioridad a la pragmática, que podría tratarse de una pieza única. Su precio en catálogo es de 900 euros.

              Entre los ejemplares áureos, encontramos un medio castellano y un castellano del taller de Segovia (lotes nº 1298 y 1299), ambos rarísimos, cuyos precios en catálogo son de 900 y 3000 euros, respectivamente. Tampoco se queda atrás otro castellano, aunque de la ceca de Toledo (lote nº 1300), también pieza rara, con salida en 2500 euros.

               A continuación nos topamos con un excelente de Sevilla y un doble excelente del taller toledano (lotes 1301 y 1302), ambos con un precio inicial de 1800 euros, por tratarse de piezas poco comunes y en muy buen grado de conservación.

              También son las piezas en oro las que se llevan la palma en lo que a precios se refiere a lo largo de todo el recorrido por las emisiones de la monarquía hispánica, aunque siempre aparece algún ejemplar de otro metal que merece la atención por rareza o estado conservación. Desde ambos aspectos resulta interesante el real de a ocho que se subastará con el nº 1329 (en esta portada), acuñado en 1685, reinando Carlos II, en el taller de Lima, moneda redonda tipo “real”, considerada única, por lo que su precio en catálogo se eleva hasta los 12000 euros.

               A la misma denominación pertenece el lote nº 1330, acuñado en 1698 en Potosí, que, a pesar de presentar una perforación, su grado de rareza y buena conservación han llevado su precio inicial a los 2500 euros. Tampoco es común el duro que aparece con el nº 1348, ya de Felipe V, acuñado en Potosí en 1720, y también con perforación, con un precio de salida similar al anterior. Así pues, entre la profusión de onzas que se suceden en los reinados de los primeros Borbones, es posible encontrar algunas piezas en plata más que interesantes.

             En este metal se acuñaron de dos piezas en las que nos fijaremos a continuación, fabricadas ya en el siglo XIX durante el reinado de Fernando VII. La primera es un ejemplar de cuatro reales (lote nº 1548) acuñado en Caracas en 1819, rara aunque en un estado de conservación no demasiado bueno. Aún así, su precio en catálogo es de 2000 euros. Por el contrario, es una pieza muy bella la de 20 reales (lote nº 1551) labrada en el Departamento de Grabado de la ceca de Madrid el último año del reinado de Fernando VII, que se conserva casi sin circular, y cuyo precio es de 2500 euros.

           Isabel II siempre nos depara alguna sorpresa entre los abundantes lotes ofertados, que, en esta ocasión, superan de largo el centenar. La elegida es una moneda de ocho maravedíes (lote nº 1597) acuñada en 1835 en Madrid, en el departamento de grabado, en calidad sin circular. Saldrá a subasta a partir de 1500 euros.

        Al llegar al sistema de la peseta nos encontramos con la sorpresa de que entre la I y la II República, el catálogo pasa a organizarse en función de la denominación de cada moneda, de menor a mayor, y no según el tradicional orden cronológico. De esta manera es difícil tener claros algunos aspectos como qué periodos están mejor representados, por ejemplo, pero quizás se trate de una forma de hacer más novedoso el catálogo. En cualquier caso, la calidad de las piezas no va a variar, y encontramos ejemplares notables como los rarísimos 20 céntimos de 1869 (lote nº 1727), procedentes de una emisión de sólo 90 unidades, cuyo precio de inicio en la puja es de 3000 euros.

             También muy destacables y rarísimas son dos pruebas no adoptadas, la primera de cinco céntimos en bronce (lote nº 1724), del año 1930, con salida en 1500 euros, y la segunda, ya de la II República (lote nº 1772), de diez céntimos, año 1933, que parte desde 3000 euros.

             Del periodo franquista señalaremos también otra dos pruebas, la primera (lote nº 1773) para los 10 céntimos de 1959 pero sin los dos dígitos finales en la fecha, cuyo precio en catálogo es de 1500 euros; y la segunda (lote 1774) una rara combinación con un anverso correspondiente a las cinco pesetas de 1949 y el reverso tomado de un medio peso de Manila de Alfonso XII. Sería, pues, una prueba de maquinaria con cuños auténticos, probablemente la única conocida, de ahí que se vaya a pujar por ella a partir de 6000 euros.

           Cerca de 150 lotes componen el apartado de moneda extranjera, con ejemplares procedentes de los cinco continentes y una mayor presencia de emisiones chinas, estadounidenses, francesas e italianas. La pieza de mayor valor es, en esta ocasión, una moneda cubana de 100 pesos de oro (lote nº 1829) del año 1988, procedente de una emisión de sólo cincuenta ejemplares.

        La variedad es la nota dominante en el capítulo dedicado a las medallas (lotes 1912-1939), máxime si encontramos también en él piezas extranjeras, relacionadas o no con España. Poco habitual es encontrar un apartado completo dedicado a la sigilografía, aunque se reduzca a una docena larga de lotes (nº 1934-1947) y, tras los lotes de conjunto, la puja terminará con el remate del capítulo de notafilia (lotes 1974-1996). En esta veintena de lotes es posible encontrar ejemplares notables, como el billete de 10 pesetas emitido en Burgos en noviembre de 1936 (lote nº 1986), con salida en 1200 euros, o las pruebas calcográficas para las 2000 pesetas de 1980 (lote nº 1996), que se tasan en 4000 euros de salida.

            No cabe decir más que nos encontramos de nuevo ante una variadísima oferta de gran calidad que, esperemos, sea del agrado de los coleccionistas.


Autor/a: Redacción

 

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