Cada vez está más en boga la encapsulación de monedas, sobre todo en el mundo norteamericano, aunque alguna casa de subastas europea ya está promocionando este sistema; ej. Maison Palombo de Marsella, que se reconoce representante de las dos firmas americanas: NGC (Numismatic Guaranty Corporation) y PCGS (Professional Coin Grading Service).
Estas sociedades independientes garantizan la autenticidad de las piezas y su grado de conservación.
En cuanto al grado de conservación surgen ciertas dudas, a lo largo de numerosas transacciones, que he conocido y he podido comparar entre ambos continentes, (me refiero al continente americano, más exactamente a los EE.UU., y el continente europeo) y sin que ello signifique una regla que se pueda seguir matemáticamente, sí me atrevo a decir que los americanos certifican un grado de conservación más alto que el que certificaría un europeo. Para muestra baste un botón:
Ejemplar de Lima de 1725 (Luis I), clasificado por Aureo (Aureo & Calicó, Barcelona) en MBC, Subasta de 16/3/2006, lote 179.
Y el mismo ejemplar (2 años más tarde), fue clasificado por Heritage (Heritage Auctions, Inc. Dallas) en MBC/EBC (VF-XF), Subasta nº 3000 de 29/5/2008, lote 52458.
Nota: Esta pieza puede ser localizada en:
http://onzasmacuquinas.com/rafa111.php?anverso=Heritage1725ALim1.jpgOtro caso:
Ejemplar de Lima de 1705 (Felipe V), clasificado por Cayón (Cayón Subastas, Madrid) en EBC, Subasta de 1/10/2002, Lote 2.
Nota: Esta pieza puede ser localizada en:
http://onzasmacuquinas.com/rafa111.php?anverso=Cayon1705ALim2.jpgY el mismo ejemplar (6 años más tarde), clasificado por Goldberg (Ira and Larry Goldberg, California) en SC (Unc. Uncirculated), Subasta nº 44 de 10/2/2008, lote 4111. Me he permitido adjuntar la foto del ejemplar de Goldberg para que se aprecie la falsa redondez que presenta la pieza por haber sido fotografiada en su cápsula.
Con todo esto no estoy criticando a los americanos porque su clasificación del estado de conservación resulte más alto que el europeo, simplemente es un dato a tener en cuenta a la hora de hacer transacciones. Y de la fiabilidad que puedan ofrecernos las clasificaciones de las casas «encapsuladoras».
Pero como coleccionista, deseo expresar mi opinión sobre el tema de la «encapsulación», aun reconociendo la garantía de autenticidad que representa. A quien gusta de «manosear», pesar, tocar, mirar el canto, etc., todo con lo que se disfruta con la moneda en nuestras manos, si la pieza está dentro de un plástico, además de privarnos de su entera contemplación, convierte su posesión en algo inalcanzable, algo comparable a cuando vemos unas magníficas piezas tras el cristal de un expositor en un museo que, naturalmente, no se nos permite «tocar» ni «manosear».
Y otro tema, ¿cómo las guardamos?, ya no valen los monetarios más o menos lujosos o atractivos, o antiguos (en nobles maderas), debemos conservarlos como si de cromos se tratase, en cajas, o en estuches (que ya existen en el mercado) con el tamaño de la cápsula. En resumen que cada uno haga lo que más le apetezca. Mi recomendación: rompamos el plástico, guardemos las etiquetas de Clasificación y Garantía, y cuando vayamos a venderlas mostremos estas etiquetas o hagámoslo a través de los profesionales numismáticos que garantizan su Grado de Conservación y su Autenticidad.
Ejemplo de una pieza de Lima de 1734, encapsulada.Nota: Esta pieza puede ser localizada en:
http://onzasmacuquinas.com/rafa111.php?anverso=Sedwick1734ALim1.jpgPróximamente: Las monedas «retocadas»
Rafael Tauler Fesseronzasmacuquinas.com